¡El lugar perfecto para relajarse en la playa!
Pierre y Collete fueron increíbles y muy atentos, asegurándose de que no nos faltara de nada. La decoración es de revista. Las habitaciones son fantásticas, la cama muy cómoda y todas tienen vistas al mar. El desayuno también estaba muy rico y el café, delicioso. No os podéis perder los cócteles. Sin duda, volveríamos.
Que no pudimos quedarnos dos días más porque ya estaban completos. Lo dejaremos para nuestra próxima visita 😉
Joao